La Eurocámara acogió hoy un debate sobre el próximo Consejo Europeo y la crisis financiera global. La mayoría de los diputados destacaron la necesidad de que Europa actúe unida para afrontar la crisis y pidieron a los Estados miembros de la UE que eviten acciones bilaterales que puedan causar problemas a sus vecinos. Numerosos oradores apoyaron los planes de la Comisión de crear un grupo de alto nivel que analice la supervisión de los mercados financieros, aunque algunos creen que esto no basta.
10-10-2008 - El ministro francés de Asuntos Europeos, Jean-Pierre JOUYET, habló en nombre del Consejo y dijo que "la cooperación europea -en el ámbito financiero- es una realidad práctica", puesto que la Comisión Europea ha colaborado estrechamente con los bancos y los reguladores.
Además, recordó que la UE "no es un estado federal comparable a Estados Unidos" y se mostró a favor del recorte de medio punto de los tipos de interés anunciado hoy por los bancos centrales de todo el mundo. También dejó claro que la estabilidad del mercado interbancario es una de las prioridades de la Unión Europea.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel DURAO BARROSO, dijo que la UE posee los instrumentos que necesita para afrontar la crisis financiera "de forma europea". No obstante, hay que coordinar muy bien los esfuerzos para actuar lo antes posible. Según Barroso, la intervención pública tiene que producirse a nivel nacional porque es ésa la escala en la que se maneja el dinero; sin embargo, deben seguirse principios comunes que tengan en cuenta los efectos transfronterizos de las operaciones de rescate.
Barroso también recordó la propuesta de la Comisión de establecer un grupo de alto nivel, presidido por el ex-director del FMI Jaques de Larosière, para reflexionar sobre cómo construir la supervisión europea de los mercados financieros.
El diputado francés Joseph DAUL habló en nombre del grupo PPE-DE y abogó por una acción concertada entre los 27 para recuperar la confianza en la economía. En cuanto al Tratado de Lisboa, animó a los Estados miembros que aún no lo han hecho a que lo firmen, y explicó que "entiende la situación de Irlanda, pero si la UE muestra siempre compresión, no será posible mantener el status quo a largo plazo". Pidió a la Presidencia francesa la elaboración de una hoja de ruta con un calendario preciso para diciembre, y destacó que para poder tomar cualquier decisión política, la Unión Europea debe asumir sus decisiones sobre la crisis económica y sobre sus instituciones.
El diputado alemán del PSE, Martin SCHULZ, también hizo hincapié en la necesidad de ratificar el Tratado de Lisboa, pues considera que "se necesita una reforma para la ampliación y para superar la crisis". Por otra parte, criticó duramente a algunos de los miembros del grupo de alto nivel mencionado por Barroso, al considerar que la presencia de ciertos liberales es como si "se le pidiese a la zorra que vigile el gallinero". Asimismo, criticó el hecho de que sean los contribuyentes los que tengan que pagar por los excesos del mercado. Para él, la superación de la crisis será un trabajo largo y es preciso formular normas y prohibir por ley cierto tipo de especulaciones.
El diputado británico de ALDE, Graham WATSON, recalcó que lo más urgente ahora es tratar la tormenta financiera, y que hay que dar prioridad a ese tema sobre el resto. Además, mostró su preocupación por la falta de respuesta colectiva por parte de la Unión. Para Watson, la crisis no es resultado de la economía de mercado, sino de ciertas "acciones irresponsables por parte de los bancos". Para arreglarlo, propuso utilizar el presupuesto europeo para que el BCE facilite créditos a las PYME, que son las que emplean a más gente.
El diputado de los Verdes Pierre JONCKHEER (Bélgica) insistió en la necesidad de convencer a los mercados financieros de la corrección de las medidas presentadas por el Consejo Ecofin. Señaló, además, que la respuesta a la crisis pasa por "más Europa", subsanando la insuficiencia actual de las normas europeas. Destacó que es preciso no sólo tomar medidas, sino también identificar a los responsables, entre los que se contaría al propio Parlamento por rebajar siempre las medidas propuestas en materia financiera. Además, vinculó la crisis financiera con la crisis ecológica.
El eurodiputado irlandés Brian CROWLEY (UEN) felicitó al Consejo por la posición frente a Rusia en el conflicto con Georgia, y destacó la importancia de insuflar vida también a la asociación Euro-Mediterránea para asegurar la coexistencia pacifica de las naciones. Criticó las presiones de la Eurocámara a Irlanda a propósito del Tratado de Lisboa y reivindicó la importancia del respeto al plazo dado para reflexionar.
También felicitó la toma de medidas financieras, pero recordó que lo primero es proteger a los individuos: "a los bancos se les ha dado garantía; con eso han asumido una responsabilidad para ayudar a empresas e individuos y recuperar así el ciclo económico en el punto en el que se dejó".
El diputado francés Francis WURTZ (GUE/NGL), recalcó que se está tratando de socorrer a los bancos a costa de la sociedad, y que, de todas formas, las medidas tomadas resultan insuficientes. Para tranquilizar a los ahorradores, propuso garantizar absolutamente todos los depósitos. Además, defendió nacionalizar sosteniblemente los activos sanos del sector financiero para crear un polo público que invierta en empleo.
Nigel FARAGE (IND/DEM, Reino Unido) se mostró crítico con el poder efectivo de la Unión Europea. Señaló que la única solución para la UE sería crear un Ministerio de Hacienda, "algo inviable desde el punto de vista del apoyo publico". Opinó que la Unión Económica y Monetaria no puede durar, ya que "no es posible hallar un punto medio entre un Estado supranacional que lo controle todo y una desintegración donde cada país defienda únicamente sus propios intereses".
Jana BOBOSIKOVA (No Inscritos, República Checa) pidió a la Eurocámara que acepte que el tratado de Lisboa está muerto. Tampoco comparte la decisión de garantizar los fondos a bancos irresponsables: "así se burlan de los consumidores y las PYME y a los grandes inversores les dicen que se pueden llevar todos los beneficios sin responsabilizarse de los problemas". Según ella, esto sólo atrasará la crisis, pero no la solucionará.
Diputados españoles
El eurodiputado español Enrique BARÓN CRESPO (PSE) insistió en que la finalidad del Consejo Europeo debe ser "restaurar la confianza de los ciudadanos en el proyecto europeo". Para Barón Crespo, las medidas tomadas en el Consejo Ecofin demuestran la eficacia de la Unión Económica y Monetaria. Pero señaló la necesidad de ayudar al polo productivo.
En cuanto al Tratado de Lisboa, dijo que es otro punto crucial para recuperar la confianza popular y recordó que el no irlandés lo están pagando todos los países miembros de la UE, y que el Tratado debería ser aprobado antes de las elecciones.
CC OO Bruselas
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