Somos bancarios y bancarias, no los banqueros
Son multitud los medios de comunicación que recogen el nivel de crispación de la sociedad con motivo de la actividad bancaria en España, concretamente con la comercialización de ciertos productos financieros. Si bien existen las vías legales adecuadas para cursar las reclamaciones al respecto que quieran ejercer los clientes, en muchos casos l@s bancari@s somos el primer parapeto que encuentran y en quien desahogar no sólo su insatisfacción, sino también la ira de aquellos que no han visto cumplidas sus expectativas o se han sentido engañados en la adquisición de los productos antes mencionados.
04-09-2012 -
Obviamente, nosotros, como profesionales el sector, no nos hace falta leer la prensa par apercibir ese grado de crispación, ya que desgraciadamente lo sufrimos a diario, de manera numerosa y más o menos violenta.
En las distintas rutas de visita por sucursales que venimos realizando, los delegados y delegadas de COMFIA-CC.OO. estamos recogiendo inquietudes al respecto, por este motivo nos hemos dirigido a la dirección del banco solicitando que aplique medidas preventivas oportunas para evitar este tipo de incidentes, evitando el miedo e indefensión que se viene produciendo en muchos centros de trabajo.
En el caso de agresiones, insultos o violencia, comprobamos con estupor que LAS ENTIDADES CIERRAN LOS OJOS. No sólo no disponemos de medidas preventivas que eviten o al menos palien estas situaciones, sino que además no recibimos apoyo alguno por parte de nuestros superiores.
Por otra parte, hay situaciones de violencia que se producen por robos y atracos. La mera existencia de dispensadores de efectivo con retardo no son sólo una medida inútil, sino que en muchos casos puede resultar especialmente perjudicial en un atraco, por ejemplo, ya que en ese tiempo de retardo es donde se registran los más altos niveles de violencia.
Es muy difícil justificar como legal e inevitable, los riesgos psicosociales derivados de tener que estar durante todo el tiempo que actúan los retardos expuestos/as a armas de fuego, sin posibilidad de huida. Hay que tener instaladas, como prevención, medidas que protejan bien a las personas, además de las del dinero.
Desde COMFIA-CC.OO. no vamos a cerrar los ojos. Por este motivo estamos trabajando en este tema de la manera más activa posible, y no dejaremos de hacerlo hasta que nuestra empresa asuma las responsabilidades que le competen ya no sólo con sus clientes, sino con su principal activo: sus trabajadores y trabajadoras. En esta línea hemos presentado ala dirección del banco el documento que podéis encontrar a continuación.
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